Imagínate que eres una mujer. Ahora imagínate que estás en tu país, llega alguien que dice que no le gusta tu país, se lo carga todo, se va y te larga. Te deja sin casa, sin dinero, sin propiedades. Te separa de tu familia. De pronto, estás en otro sitio -en el que igual se habla tu idioma, igual no- con una mano delante, otra detrás y tres o cuatro churumbeles. Tu piso entero es tan grande como lo era tu habitación cuando vivías en tu país. Tu marido -que seguramente es musulmán, con lo que ello conlleva en sus distintos grados de musulmanidad- está todo el día en casa porque, claro, como no tiene papeles, no puede trabajar. Entonces la ONU te dice: vale, como la policía aquí nunca le va a pedir los papeles a una mujer por "respeto" (que, bueno, por respeto las podían dejar ir por la calle sin burka, digo yo) (pero ya hablaremos de eso otro día), te damos la opción de que hagas trabajos voluntarios y te apuntes a talleres -como el nuestro- a cambio de comida. Tú, que tenías una vida guay y te quejabas por cosas tipo "se me ha estropeado la pantalla del Mac". Tú, con tu carrera y tu máster de tres mil pavos. Tú, que ibas los domingos por la mañana de cañas a La Latina. This is hardcore, my friend.
Pues así está la cosa por aquí... Desde el 2003.
Ah, y ya por último, imagínate que la comida que te dan cada día es esta.

Bueno, pues me he leído los post del oriente (próximo, lejano, de por en medio o como sea) y me quedo como la langosta del post anterior a este: planchá. Qué ascazo de mundo.
en fin, ya nos contarás las cosicas in person.
por cierto, lo del J será de coña, no?
Erase una vez.........................
Un terremoto en México DF.
La calle fue tomada durante varios dias por los vecinos, que ante tamaño desbarajuste organizativo, resolvieron por inercia sencilla lo más elemental: repartir comida, agua, y una tienda para improvisar el reconfortante techo de los miles que de repente, su casa se convirtió en la calle.
Salió un niño despierto de los escombros del hospital infantil una semana despues del movimiento. ¡qué fortaleza!
Pude disfrutar de múltiples velatorios, y entierros que recuerdo tan interesantes como los de mi infancia, en realidad fueron una excusa para acercarme sin pena ni gloria, al misterio casi prohibido de la muerte, esa que a veces, pierde su pudor, y sale del escondite .
Desde aquel tiempo del 84, no creo en la conmoción que puedan producirme los sucesos.
Y aunque algunos inocentes pueden comentar en mi ausencia, que estoy "quemao " si me permiten ustedes, diré en beneficio de todos, que lo que estoy es "espabilao"
Lo peor del pollo empanado, es que perdemos la posibilidad de alegrarnos
al atardecer con la presencia de su hijo nuevo-huevo.Ese que goza de tanta virtud alimentaria, que hasta en Cuba, le regalan uno diario a las embarazadas, para que el proyecto de uno más, porque no importa, y cabemos todos en la nave tierra, se concrete.
Viva Jordania.
TatianaGarland:
Haces una magnífica comparación.
Es bueno recurrir a las alegorías para decir cosas que algunos de manera directa no entenderían o no soportarían.
Tocas un tema muy sensible que tiene que ver con la dignidad de los pueblos, arrebatada por poderosos, con todo lo que conlleva en cuanto a separaciones, pérdida de identidad, menoscabo, detrimento, humillación.
Te felicito por esta manera de decir las cosas y sigue adelante. Abrazos.