Llego y ya decir donde estoy es complicado. En principio pensaba que estaba en Oriente Medio, pero la RAE no está de acuerdo, ya que Oriente Medio es -para estos señores mayores que se pasan el día sentados en una butaca y discutiendo sobre abstracciones- India, Pakistán y Afganistán. Así que seguimos documentándonos para ver dónde estoy y me encuentro con que, para la mayoría, parece que me hallo en Oriente Próximo, que digo yo, próximo según para quién, porque si nos ponemos así podría poner yo, bajo mi perspectiva caleteracentrista en la wikipedia, que Almería pertenece a Esta Parte Lejana del Oriente Andaluz... Porque, habrá algo más relativo que los términos "oriente" y "próximo"? Ay, el lenguaje y los egoccidentalismos... Pero claro, teniendo en cuenta que es un término anglosajón y que los términos anglosajones son los que mueven el mundo, que lo llamen como quieran. Y no, todavía no he empezado a currar, y por eso pienso sobre estas cosas.

A mí, personalmente, me gusta pensar -anglosajonamente- que estoy in the middle east.

Y uno cuando piensa que va a the middle east piensa en calor, chanclas, camellos y te dice "tráeme un poquito de arena". Pero no piensa, desde luego, en que cuando se levante la luna del coche estará nevada.

Y bueno. Tampoco esperábamos que al llegar al aeropuerto nos recogiera J, el de Los Planetas, con una bandera de España en su coche y escuchando Camarón. Tampoco esperábamos que nos dijeran -después de tanta prisa para que estuviéramos aquí- que "ya empezaréis a currar el sábado". Ni que una cerveza costaría 3.5€ (tanto rajar de barcelona...).

Y sí, todos sabemos que aquí escriben distinto, pero es un flashazo ir a hacer la compra y encontrarte que llevas un carro que en la barra pone esto: