No voy a hablar de música.
No voy a hablar de drogas de diseño.

Sólo tengo una estúpida reflexión para este soleado viernes:

A veces he perdido cosas. He perdido móviles, llaves, carteras. No muchas, pero algunas. Y por eso siempre voy con la paranoia y me toco los bolsillos 40 veces con cara de susto las 40 veces para al final descubrir que todo sigue ahí. Supongo que podríamos llamar a esto el síndrome del perdedor.

Pues la reflexión no sólo del día sino de la semana es que si aparte del móvil, las llaves y la cartera llevas puesto el mp3 no hay por qué preocuparse: si pierdes el mp3 te darás cuenta porque deja de sonar.

O sea, que si sigues oyendo música es buena señal. Y te ahorras mirar 40 veces (más) a ver si llevas el mp3 o se te ha caído.

(A algunos os puede parecer una tontería esta reflexión pero yo llevo una semana deseando colgarlo en el blog).

Ah, y la palabra de hoy es bicicleta (yupiiii!)