Ayer iba bajando Calatrava con mi bici nueva (que, ahora que lo pienso, ni es nueva ni es mía) (pero la tengo en usufructo) (así que, a partir de ahora, la llamaremos mi usubici) (que es lo que tengo hasta que llegue mi sevici) cuando me di cuenta de que tenía una larga cola de coches detrás. Dicha cola estaba encabezada por un señor-con-cochazo-y-traje-y-corbata que, al parecer, estaba un poco nervioso por tener que ir 5km/h más lento de lo que a él le gustaría. Y empezó a pitarme.

{Yo, cuando me estaba estudiando el libraco ese que hay que estudiarse para poder conducir legalmente en nuestro país, aprendí una cosa que me sorprendió sobremanera: el claxon sólo debe usarse "fuera de poblado (poblado, que a mí me suena a chozas de adobe y negros con taparrabos, pero es lo que tiene mi subconsciente enfermo) y para evitar un accidente". En ningún caso para advertir de que te encantaría provocar uno, como ocurrió en este triste caso que hoy os relato}

Es en ese momento (en el que empiezan a sonar claxons prohibidos) cuando una se siente, por un momento, poderosa. Y piensa que, a lo mejor, si ese ejecutivo-estresado-porque-tiene-que-llevar-corbata-hasta-las-nueve-de-la-noche no le hubiera pitado, ella se habría apartado a un lado de la calzada para dejar a todos esos raudos y veloces pilotos de F1 bajar Calatrava antes que ella. Pero ya era tarde. Me dio la soberbia y dije "sí, pues ahora no pasas, listo".

Para acompañar esta acción soberbia -y con ello acrecentar el comprensible mosqueo generalizado de toda la calle Calatrava y parte del puente de la Barqueta, a esas alturas de la historia- se me salió la cadena de mi usubici (a ver: no se me salió, pero yo pedaleaba y pedaleaba como si no hubiera cadena, aunque la cadena estaba allí, sin salirse, un suceso que rozaba lo paranormal). Ahí se me fue la soberbia y me llegó el ayquelaestoyliandoparda. Y ya no sólo pitaba él. También pitaba él, otro él, ella, él también, el del autobús, el de detrás y unos cuantos de ellos más.

Y mientras me debatía entre estas dos opciones:

1. - seguir hasta las últimas consecuencias con mi sentimiento nº1 "soberbia" y a tomar por culo los coches y su puta madre
2. - poseerme por completo y/o dejarme arrastrar por ese sentimiento de autoprotección, ese instinto de supervivencia, ese mecanismo de autodefensa que me provocaba el sentimiento nº2 "ayquelaestoyliandoparda"

y los coches seguían con su aria de rock sinfónico urbano

y yo seguía pedaleando y pedaleando sin avanzar

me despisté por un momento, dejando un hueco a mi derecha que el gilipollas-que-iba-detrás-mía consideró que era lo suficientemente grande como para adelantarme (sí, por la derecha, creo que también está prohibido).

Pero -y esto es lo que no entiendo- en lugar de adelantarme, el Energúmeno Encorbatado Que Tanta Prisa Tenía se tomó unos minutos para frenar a mi lado, bajar la ventanilla y decirme cual negro malote de The Wire doblado al español

Imbécil. Imbécil. Eres una imbécil. Quítate del puto medio, joder, quítate del puto medio de la calle, joder, pero qué imbécil eres, joder.

(o similar)

Como siempre, a posteriori se me ocurren mil cosas que podría haber hecho. Podría haberle escupido en su sucia cara de blanco. Podría haberle pateado el careto mientras tiraba de su corbata. Podría haberme tirado al suelo en ese mismo momento, pillarle la matrícula, llenarme la cara de piedrecitas y alquitrán, pasarme por la policía (llorando enmorecía, claro) y denunciar a ese hijo de puta que me atropelló y se dio a la fuga provocándome un esguince varias contusiones y un trauma que no sé si superaré incluso con ayuda psicológica. Ni con un pedazo de indemnización...

Como siempre, a posteriori, se me ocurren formas de ganar dinero. Como cuando no pedí la baja, esa baja, que podría estar cobrando aún hoy. O como cuando se me ocurrió hacer de las caídas de la moto de mi padre un empleo, pero ya no me monta.

Cosas como la de ayer me hacen ver que soy una afortunada. Sí, estoy en el paro (sin cobrarlo, que aún no me llega) pero me doy cuenta de que tengo mil oportunidades al día de ganar dinero. Pero hasta para eso soy lenta. Va a ser verdad eso al final de que soy una imbécil.

(Sube el sonido de los coches que, aunque esté prohibido en poblado, tocan una y otra vez el claxon. Aunque en realidad ese sonido ha estado ahí todo el tiempo, desde que empezó este post. Suenan más y más mientras cae el telón)