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Terra
La Coctelera

La CRISIS por Albert Einstein, que era un muchacho que sabía mucho

No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.

LA CREATIVIDAD NACE DE LA NOCHE OSCURA. Es en la crisis que nace la INVENTIVA, los DESCUBRIMIENTOS y las GRANDES ESTRATEGIAS.

Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar "superado". Quien atribuye a la crisis sus fracasos y sus penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.

La verdadera crisis es la CRISIS DE LA INCOMPETENCIA. El problema de las personas es la PEREZA para encontrar las salidas y las soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis, no hay méritos.

Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.

Hablar de crisis de PROMOVERLA. Callar en la crisis es EXALTAR EL CONFORMISMO.

En vez de eso, ¡TRABAJEMOS DURO!

Acabemos de una vez con la ÚNICA CRISIS AMENAZADORA que es
la tragedia
de no querer luchar
por superarla.

ALBERT EINSTEIN

Laboratorio de Tonterías

Hoy, amigos, inauguramos un blog. Un blog que habla sobre un espacio y un tiempo de trabajo y de experimentación sobre la risa. Sí, trabajo y risa en la misma frase? Todo es posible.

Bienvenidos al

Laboratorio de Tonterías.

Sí, y pongo una foto de color naranja, que significa "cambio".

El placer de hacer el tonto

Taller de crecimiento personal a través de técnicas de clown, relajación y risoterapia.

La raza humana, en su pobreza, tiene un arma incuestionablemente eficaz:
la risa.
Mark Twain

Descubre, a través del juego y el placer, aspectos de tu personalidad para que puedas reconocerlos, potenciarlos y aplicarlos en cualquier ámbito de tu vida diaria.

Objetivos:
- Desarrollar la imaginación, la creatividad y el sentido lúdico de la vida.
- Buscar la conexión personal y la apertura del canal emocional.
- Fomentar el pensamiento positivo y el pensamiento lateral.
- Aumentar la autoestima y confianza en uno mismo.
- Buscar soluciones creativas para los problemas diarios.

Dirigido a: personas de cualquier edad y ocupación que quieran experimentar a través de la risa mejorías en su crecimiento personal, fortalecer su autoestima, perder el miedo al ridículo y potenciar su pensamiento positivo para poder afrontar mejor los problemas cotidianos en sus vidas.

Impartido por Tatiana Sánchez Garland (actriz, comunicóloga y expedicionaria de Payasos Sin Fronteras)

Horario: sábado 19 y domingo 20 de junio, de 10 a 14 y de 16 a 20h.

Lugar: Sede de Consolidar Escudellers Blancs Nº12 Local 2. Barcelona.

Precio: 60 euros

Inscripciones: envía un correo a tatianagarland@gmail.com

Confirmación antes del 14 de junio!

Mi abuelo tenía un burro

Mi abuelo tenía un burro. Pero no tenía para darle de comer. Estaba muy flaco, el burro. Parecía que se iba a morir de no comer. Un día mi abuelo consiguió comida. Le puso un saco delante. El burro se dio un festín, se comió el saco entero.

Y al día siguiente se murió.

(puede que el hecho de tener un blog titulado Cómo ser "Tatiana Garland" pueda parecer un poco egocéntrico. así que hoy no escribo sobre mí. hoy escribo sobre el burro de mi abuelo)

(bueno, sólo diré una cosa... que hoy me pesa el cerebro, tengo el corazón como una esponja y el alma me cojea un poco, también)

A vista de clown II

Pollo empanao

Imagínate que eres una mujer. Ahora imagínate que estás en tu país, llega alguien que dice que no le gusta tu país, se lo carga todo, se va y te larga. Te deja sin casa, sin dinero, sin propiedades. Te separa de tu familia. De pronto, estás en otro sitio -en el que igual se habla tu idioma, igual no- con una mano delante, otra detrás y tres o cuatro churumbeles. Tu piso entero es tan grande como lo era tu habitación cuando vivías en tu país. Tu marido -que seguramente es musulmán, con lo que ello conlleva en sus distintos grados de musulmanidad- está todo el día en casa porque, claro, como no tiene papeles, no puede trabajar. Entonces la ONU te dice: vale, como la policía aquí nunca le va a pedir los papeles a una mujer por "respeto" (que, bueno, por respeto las podían dejar ir por la calle sin burka, digo yo) (pero ya hablaremos de eso otro día), te damos la opción de que hagas trabajos voluntarios y te apuntes a talleres -como el nuestro- a cambio de comida. Tú, que tenías una vida guay y te quejabas por  cosas tipo "se me ha estropeado la pantalla del Mac". Tú, con tu carrera y tu máster de tres mil pavos. Tú, que ibas los domingos por la mañana de cañas a La Latina. This is hardcore, my friend.

Pues así está la cosa por aquí... Desde el 2003.

Ah, y ya por último, imagínate que la comida que te dan cada día es esta.

Hoy en mi cabeza sopla viento de levante

Será porque estoy en el ecuador de mi viaje

por cansancio

por saturación

por ir a un hospital lleno de niños con cáncer que no se ríen

por no llorar con mujeres refugiadas que llevan dieciséis años sin ver a su hermano (que la llevaba en la espalda cuando iban a la playa porque le daba miedo el agua)

o que sueñan cada día con su padre del que no se pudieron despedir porque salieron de su país pensando volver a la semana siguiente y de esto hace catorce años

o que recuerdan cómo jugaban en el patio de su colegio privado (donde iba la nieta de saddam hussein) aquel día en que mataron a su padre

o que te dicen cosas como "las lágrimas de las mujeres iraquíes nunca se secan"

y ahora viven en campos de refugiados y comen todos los días pollo empanao.

igual es un problema hormonal -qué sé yo... Dejémoslo ahí.

Igual por eso, o por lo otro, hoy me acordé de este texto. Se llama Accidens. Matar para comer y es de una performance de Rodrigo García. En ella, hay una langosta viva con un micro en su corazón. El actor la prepara, la trocea, la echa a una plancha y se la come. Después de comérsela, en una pantalla, va apareciendo este texto con la música de What a wonderful world de Joe Cocker.

He visto a lo largo de mi vida

una docena de personas

morir en la carretera

Y me dije

es bastante

Para un solo tipo

es demasiado

Pero ninguna ha sido peor

que la hostia que me pegué

con el Ford Scorpio

el verano de 2003

lloviendo a mares

Me llama la atención

la suerte que tuve

Seguro que

aquellos desgraciados

que he visto palmar

merecían vivir un poco más que yo

Seguir afligidos por asuntos de trabajo

Beber, engordar

Tener una aventura

Y toda esa mierda

Hay que tener mucha imaginación

y yo no la tengo

para temblar

ante la idea de la muerte

abriendo una lata de albóndigas en salsa

en la cocina de casa

Abriendo una lata de albóndigas en salsa

en la cocina de casa.

The promised land

Íbamos a ir al Mar Muerto. Pero hacía mal tiempo. Aun así, lo intentamos (que no se diga!). Llegamos y había tanta niebla que apenas se veía el mar. De pronto, parecía que estábamos en el cielo y empecé a encadenar pensamientos (que es una cosa que hace una mucho cuando viaja)...

Estoy delante del Mar Muerto. Enfrente de Jericó, Jerusalem, Belén... Y pienso... Tantos años oyendo hablar de este lugar, tantos años en un colegio del opus, tantos años pensando, imaginando como sería, qué paisaje tendría, dónde estaría... Y por fin he llegado. Estoy aquí, en la tierra prometida.

(o como dirían en mi tierra: donde Cristo perdió er meshero...)